
A pesar de todas las crisis económicas que nos rodean, esta misma semana se ha vendido un ejemplar del número 1 de Action Cómics (en el que aparecía por primera vez Superman) por la friolera de un millón de dólares. El ejemplar en cuestión está considerado como el grial de los cómics y, cuando salió a la venta, en 1938, costaba 10 centavos de dólar.
Justamente el año pasado se vendió otro ejemplar del mismo cómic por 317.000 dólares, una cifra que se queda pequeña comparada con este nuevo récord. Uno de los motivos de haber superado tanto esa cifra anterior es el hecho de que este ejemplar está mucho mejor conservado que el anterior.
Debo reconocer que a mí mismo me parece desorbitado pagar algo así por un cómic, y eso que soy un ávido lector de cómics, pero siempre es mejor que la gente especule con este tipo de productos que con otros de primera necesidad, como vivienda o comida.

Y aprovecho para recomendar una lectura, tanto a aquellos que ya sean fans de cómics como a los que no entienden que un género así pueda mover masas. Se trata de una novela ganadora del Premio Pullizer en 2001.
"Las aventuras de Kavalier y Clay", de Michael Chabon, está ambientado en Nueva York, durante el ascenso de Hitler y la Segunda Guerra Mundial.
Joe Kavalier es un artista judío que logra huir de su Praga natal gracias a su mentor, Houdini, y llega a Nueva York, a casa de su familia lejana. Allí conoce a su primo Sammy Clay, con el que crea al primer superhéroe judío que lucha contra los nazis, mientras Kavalier vive con una cierta incredulidad la indiferencia americana hacia Hitler, y el lector asiste asimismo al auge de la que fue la primera era dorada del cómic de superhéroes.
Drama, comedia, romance... en esta novela entrañable hay cabida para todo tipo de géneros, además de escenas memorables en las que se mueven algunos personajes reales, como Salvador Dalí.
Espero que si alguien decide buscarla (justo hoy mismo he visto una edición de bolsillo nueva en una conocida librería) no se vea decepcionado, y la disfrute tanto como hice yo en su momento.
¡Shazam!






